Que algú em parli del delicat equilibri de la ψυχή, que m’arrossega a un estat de dolorosa malenconia cada cop que cau la calefacció.
Que algú em parli del delicat equilibri de la ψυχή, que m’arrossega a un estat de dolorosa malenconia cada cop que cau la calefacció.
Te comprendo perfectamente y no puedo consolarte, sino solidarizarme, ya que tras este fin de semana fuera, llegué a casa y estaba la caldera averiada….(Ψυχή elevado a la décima potencia, o más castizamente, ¡mierda!)
jjj Pues con el frío que debe hacer también en Salamanca… Gracias por la solidaridad, aunque sólo deseo que el cambio climático siga su curso, y los inviernos se conviertan en cosas de los abuelos.